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Harald
Hohnen entrevista a Bert Hellinger
San Petersburgo y Moscú, Septiembre 2001
HOHNEN: Acabamos de estar en Rusia,
en San Petersburgo y en Moscú. En San Petersburgo llevaste
a cabo un curso de un día en una clínica, en la cual
Pavlov ya había trabajado. En Moscú estuviste frente
al Kremlin en un aula de una universidad que parecía descoserse
de lo llena que estaba y después tuviste un curso de dos
días, al que asistieron más de 350 participantes,
de los cuales por lo menos 300 provenían de Rusia. ¿Cuál
fue tu primera impresión poco después de esta visita?
HELLINGER: Fue asombroso, especialmente en Moscú. En San
Petersburgo fue un ensayo por llamarlo de una manera. En el curso
en aquella universidad se encontraban médicos y terapeutas
de la clínica de neurosis de dicha universidad. Sabían
poco acerca de las Constelaciones Familiares y al principio su actitud
era sumamente académica. También tuve que mostrar
algunas Constelaciones Familiares en condiciones muy adversas y
en un espacio muy reducido. Aún así, en el transcurso
del día logré transmitir mucho sobre los fundamentos
de las Constelaciones Familiares: Sobre las funciones y las formas
en las que actúa la conciencia así como sobre las
implicaciones y su influencia en cuanto a enfermedades y la neurosis.
Dado lo anterior, fue un curso de introducción muy bueno,
que despertó el interés.
Tenía miedo de que en Rusia fuera difícil, no obstante
el profesor que dirigía el evento allá, el Profesor
Eidemiller, fue el primero que se ofreció para ser representante
en una Constelación, lo que me pareció un bello gesto
y con ello rompió el hielo. Él mismo pudo experimentar
lo que sucede en una Constelación Familiar. Su asistente
hizo después su Constelación, porque sufría
de dolores de cabeza. Encontramos rápidamente una buena solución
para ella, lo cual la alegró mucho. Eso fue San Petersburgo.
HOHNEN: En Moscú, en cambio,
como te comenté, la bienvenida fue sorprendente. El aula
parecía que se descosía de lo llena, había
personas tanto en el corredor como fuera frente a la casa. Ahí
comenzaste con una bella conferencia.
HELLINGER: Eso fue en el Instituto de Psicología de la universidad.
El grupo de oyentes estaba formado de profesores y estudiantes,
pero también algunos participantes que posteriormente asistieron
al curso de dos días. Hablé más de una hora.
Después hubo espacio para preguntas. De las preguntas resultó
casi otra conferencia, en total fueron aproximadamente dos horas.
La atmósfera se sentía increíblemente concentrada,
había interés y buenas intenciones, me sostenía
esa ola de interés y de buenas intenciones por llamarlo de
alguna forma. Lo que fue especialmente importante en esta conferencia
es que pude exponer muy buenos ejemplos de Constelaciones Familiares
con rusos, especialmente una Constelación de Würzburg,
en la cual le pedí a una rusa-alemana que dijera "Soy
rusa". Esto impresionó profundamente a las y los oyentes.
Al curso en Moscú asistió precisamente la terapeuta
de dicha clienta. Ella me dijo que esta consultante es violinista,
que en Alemania ya no podía tocar su violín. Después
de la Constelación pudo volver a tocar el violín y
ha aprobado todos sus exámenes. También platiqué
sobre la Constelación "La Guerra" en Berlín.
En general hice una síntesis sobre aquello que se separa
bajo el efecto de la conciencia y cómo se puede alcanzar
la reconciliación cuando se superan los límites de
la conciencia.
HOHNEN: Visto desde fuera, el curso
de los siguientes dos días fue algo excepcional y visto desde
dentro algo que es habitual.
HELLINGER: Emergieron los problemas comunes y demostré cómo
se pueden encontrar buenas soluciones a través de las Constelaciones
Familiares y en algunos casos mediante los Movimientos del Alma.
Intercalé breves conferencias, por ejemplo sobre el amor
y sobre el otro amor; la reacción a este tema fue algo realmente
especial, tuve la impresión de que algo emergió con
gran fuerza. Muchos(as) de los(as) presentes ya habían escuchado
algo sobre Constelaciones Familiares. Gunthard Weber les preparó,
tú les preparaste junto con Michaela Kaden, Trudl Szyszkovitz
les preparó. Otros lo aprendieron con Doris Schneider y han
aplicado las Constelaciones Familiares. También fue interesante
ver que tuvimos participantes que venían de muy lejos. Por
ejemplo, una mujer vino especialmente desde Vladivostok a este curso,
un señor que había visto algunas Constelaciones con
Frank Arjawa Petter tenía mucho interés y vino desde
Lituania.
HOHNEN: En relación al contenido,
lo que me llamó la atención es la pregunta que te
hicieron con mayor frecuencia: Quiero tener familia, pero no puedo.
HELLINGER: Eso sí fue de llamar la atención. La vida
familiar en Rusia se vive como una gran carga en muchas ocasiones,
porque a los hombres se les percibe como ausentes y las mujeres
dependen de ellas mismas. El resultado es que las mujeres muchas
veces menosprecian a los hombres. Eso aleja aún más
a los hombres de la vida familiar. A esto se le añade el
problema del alcoholismo que está muy extendido. Por un lado,
estos problemas tienen que ver evidentemente con el menosprecio
hacia los hombres, pero también tienen que ver con la cultura
rusa que estimula el beber y que se tiene que beber para poder pertenecer.
Para mí, el trasfondo de ello también está
claro; cuando se bebe para pertenecer, se queda uno en cierta forma
en un nivel infantil. Lo que se dijo en este curso en cuanto a los
movimientos de la conciencia y sobre la necesidad de pertenencia
y cómo se tiene que superar eso lentamente para poder llegar
a ser independiente en un nivel superior, esto posiblemente pueda
ayudar para poder observar este problema desde su origen con mayor
claridad y encontrar una solución.
HOHNEN: También me percaté
de que en algunos casos que trataban sobre el deseo de tener una
relación de pareja o sobre los problemas de una relación
de pareja, subrayaste sobretodo el efecto que tiene el hecho de
que los hombres no sean reconocidos. En muchos casos las mujeres
no eran felices en su relación de pareja y aún así
deseaban tener un(a) hijo(a).
HELLINGER: Se vio repetidas veces que las mujeres desean un(a) hijo(a)
con o sin el hombre, sin aceptarlo como pareja. También fue
notorio el hecho de que muchos hombres estaban muy unidos a sus
madres y por ello no podían separarse de su familia de origen.
Creo que no necesito detallar la solución que se dio para
cada caso, pero esto fue otro aspecto importante.
HOHNEN: Algunas Constelaciones fueron
mal interpretadas por los participantes como Constelaciones políticas,
a pesar de que de tu parte tenían otra intención.
HELLINGER: El tema era sobre perpetradores y víctimas; en
cierta forma los perpetradores pertenecen a las víctimas
y las víctimas a los perpetradores y en este caso se debe
superar la diferencia entre lo bueno y lo malo para poder ver que
ambos, tanto víctimas como perpetradores están envueltos
en algo mayor. Desde esta perspectiva y con esta comprensión
se puede conciliar la diferencia y los perpetradores y las víctimas
se pueden reconciliar.
Lo impresionante aquí fue que, por ejemplo, el padre de un
participante formaba parte del NKWD (policía secreta rusa)
anteriormente. Posteriormente fue enviado a un campo penitenciario
al cual sobrevivió. En el testamento les dejó órdenes
a sus hijos de que deberían de combatir el comunismo. Los
hijos tenían ahora miedo de convertirse ellos mismos en perpetradores.
No ahondé en lo absoluto sobre este miedo. En vez de eso
configuré al padre como miembro de la policía secreta
rusa junto con sus víctimas. Se vio con claridad que primero
tenía que confrontarse con las víctimas por las cuales
se convirtió en culpable. Se arrodilló ante ellas
y se inclinó profundamente. Después, las víctimas
se dirigieron hacia él y se dio una reconciliación
entre ellos. Después lo coloqué frente a su familia
y les dijo: Ahora estén al servicio de la paz. Esa fue una
Constelación muy impresionante. Después algunas personas
del grupo tuvieron la impresión de que no se debe de combatir
el comunismo. Lo único que mostré fue que no se debe
de hacer de esta manera, pero ellos pensaron que con ello se prohiben
las acciones políticas. Una acción política
no es lo mismo que si yo peleo en contra de algo. Al pelear en contra
de algo fortalezco aquello en contra de lo que peleo. Si lo quiero
superar, lo supero finalmente también respetando a los perpetradores.
Esto se vio también en otras Constelaciones.
HOHNEN: Para mí fue particularmente
impresionante la Constelación de un hombre joven, judío,
quien había perdido a muchos de sus ancestros masculinos.
Configuraste 5 ó 6 de estos hombres que perdió y las
esposas o madres correspondientes.
HELLINGER: Su tema, al principio, era que comenzaba a llorar inmediatamente
cuando las mujeres se le acercaban. Por ello decía que aún
seguía siendo un niño y no podía involucrarse
con mujeres. Ambos abuelos de su familia habían caído
en la guerra. Uno de estos abuelos o un bisabuelo estuvo en la cárcel
bajo el régimen de Stalin. Pedí que los representantes
de algunos de éstos hombres se acostaran en el suelo y configuré
incluyendo la misma cantidad de mujeres, es decir, sus esposas o
madres. Después, todo se desarrolló por sí
solo como Movimientos del Alma. Algunas de las madres o esposas
fueron hacia los muertos. Algunos de ellos se sentaron. Posteriormente
se miraron a los ojos y se unieron en el amor. Luego también
coloqué al joven junto con los muertos. Se pudo ver que algunas
mujeres se alejaron y una incluso tenía los puños
cerrados. Ella no estaba lista para la reconciliación, sino
que estaba llena de odio. Entonces coloqué al perpetrador
principal, quien había encarcelado al pariente y coloqué
a la mujer a su lado. Estaba claro que ella estaba identificada
con él.
Entretanto, las víctimas muertas y también las mujeres
que habían ido hacia las víctimas formaron un círculo
alrededor del joven, como una protección por así decirlo.
Él sintió las buenas intenciones de ellos. Después
de un rato se abrió el círculo y el joven le pudo
decir a la mujer que albergaba el odio: "Si tú no puedes
llorar por las víctimas, entonces lo hago yo". De pronto
pudo reconocer lo que realmente significaba su llanto y se pudo
ver cómo se fortaleció y se pudo desprender de su
debilidad, la debilidad que él suponía tener. Diciéndolo
con más exactitud, se pudo desprender de la implicación.
HOHNEN: Esta fue una Constelación
muy impresionante, algo completamente nuevo. En este caso, viví
por primera vez el que configuraste a las mujeres frente a los hombres.
Fue muy emocionante observarlo desde fuera, que 4 de las 7 mujeres
no se acercaron a los hombres, sino más bien su movimiento
fue alejarse.
HELLINGER: Se puede observar que no existen reglas fijas para las
soluciones. Se mira todo nuevamente y desde ahí encontramos
una solución. Hay aún un trabajo que quisiera mencionar
ahora. En realidad fue el primer trabajo. Una pareja dijo que no
podían tener hijos a pesar de que llevaban 14 años
de casados. Miré a la mujer y le dije: "Realmente tú
no quieres tener hijos". Se puso seria y comenzó a llorar.
Le pregunté qué había sucedido en su familia
de origen. Ella dijo: "Mi madre tuvo ocho abortos antes de
que yo naciera". Entonces configuré a ocho representantes
para estos(as) niños(as), esto significa que les pedí
que se sentaran. Luego senté a la mujer al lado de los(as)
hermanos(as) abortados(as). Ahí se sentía bien. Luego
le pedí a la mujer que se parara y coloqué a los hijos
abortados detrás de ella. Ella se recargó sobre ellos
y pudo observarse como de pronto se fortaleció. Luego coloqué
a su esposo junto a ella y delante de ambos a un hijo. Estaba claro:
Ahora ya eran capaces y estaban listos para tener un(a) hijo(a).
HOHNEN: Lo que también fue de
importancia y lo que encontré muy interesante fue la esquizofrenia.
HELLINGER: Una mujer dijo que su hija de 12 años era esquizofrénica.
De las experiencias que hicimos en Wiesloch supuse que en esa familia
había una víctima y un perpetrador. Eso también
se confirmó aquí.
HOHNEN: Lo que me impresionó
aquí fue que en las Constelaciones, en las cuales el tema
es la esquizofrenia, señalas que se trata de eso realmente
con bastante seguridad y que, para sorpresa de todos los participantes,
luego también salió a la luz.
HELLINGER: Lo que también para mi fue interesante fue la
Constelación de una mujer que tenía cáncer.
De manera intuitiva coloqué a su madre frente a ella. La
mujer se arrodilló ante ella, pero la madre se dio la vuelta
y pasó a su lado absolutamente endurecida y viendo hacia
el piso. Entonces coloqué a una mujer en el suelo frente
a la madre con la idea de que ahí tuvo que haber pasado algo.
Cuando pregunté, salió a la luz que el hermano de
la madre había asesinado a su prometida. Por el comportamiento
de la madre parecía muy factible que ella también
hubiera estado involucrada en el asesinato. De pronto estaba muy
claro: El cáncer de esta mujer estaba relacionado con el
asesinato de esa joven mujer. Ella estaba identificada con esa mujer.
Una vez que esto se aclaró para la mujer, se pudo voltear.
Al principio, le costó mucho trabajo. Una vez que se encontraron
más adelante, pudo volver a respirar y dejar todo atrás.
HOHNEN: Ahora algunas preguntas generales.
Cuando estás trabajando en el escenario, también experimentas
las reacciones de las personas que observan. Por ejemplo, percibes
cuando hay intranquilidad en el lugar y cuando no se obtiene más
información suspendes una Constelación. Mi pregunta
es: ¿Cómo experimentaste las reacciones de las personas
que observaban en Rusia al hacer Constelaciones, tú como
alemán ante un público ruso, por ejemplo en cuanto
a la problemática víctima-perpetrador? ¿Hubo
algo distinto?
HELLINGER: Al principio me sentía mucho más como alemán
en el sentido de estar en un país, al cual los alemanes causaron
muchas injusticias. En mi interior fui muy cauteloso y también
humilde. Sin embargo, muy pronto estaba claro: Me encuentro aquí
al servicio de una cosa también para Rusia y obtuve un eco
tan sorprendente que al final mi temor había desaparecido
por completo. Me sentí muy acogido, también lleno
de amor hacia las(os) participantes y en cuanto a los problemas
que tenían. Es decir, al final no había diferencia
alguna en comparación a otros cursos. Únicamente la
energía para mí aquí era increíblemente
fuerte y orientada hacia el futuro, y estoy seguro que de ello surgirá
un movimiento poderoso.
HOHNEN: Yo percibí cómo
se creó tensión en el lugar cuando hiciste un ejercicio
para todos(as) los(as) participantes, un ejercicio para todos, en
el cual también mencionaste los 20 millones de muertos en
Rusia. Por ello nuevamente te pregunto: ¿Experimentaste una
reacción distinta en el público en ciertas Constelaciones
en comparación a otros grupos culturales o esto está
más allá de eso?
HELLINGER: Está más allá de eso. Durante la
primera mañana percibí cierta carga y lo interpreté
para mí mismo como algo más que quería emerger,
algo aún inmaduro, tal y como lo vivo en otros cursos. Entonces,
en la tarde emergió el problema de la esquizofrenia; eso
fue como una irrupción; de pronto todo estaba liberado. Después
todo el curso empezó a fluir, también en muchos sentidos
se aligeró. En todo el grupo se sentía calidez y atención
y amor y también satisfacción.
HOHNEN: Quiero agregar una pequeña
anécdota: Nunca había visto a tanta gente parada en
una fila para que les firmaras su libro.
HELLINGER: Bueno, fue algo especial que el libro "Órdenes
del Amor" fuera publicado en ruso justamente al mismo tiempo
que el curso y que muchos lo hayan comprado. Primero, allá
el libro es barato. Cuesta aproximadamente 10 marcos (alemanes),
lo que significa un verdadero servicio para un libro tan extenso.
Por eso era accesible adquirirlo y muchas personas lo compraron.
Por ese motivo lo firmé gustosamente para todos.
HOHNEN: Tengo bellas fotografías
del curso, tengo lindas fotografías de los días, sobre
todo de algunas cosas en San Petersburgo, en donde tuvimos un poco
de tiempo para conocer la ciudad; en Moscú tuvimos más
trabajo y estoy muy agradecido de haber podido acompañarte.
HELLINGER: Sobre todo pudimos festejar en San Petersburgo maravillosamente
tu 50º cumpleaños. Tuvimos tiempo todo el día.
Con ello también apreciamos dignamente aquello que haces
tú por esto y el compromiso que tienes.
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